En el caso de querer llevar a cabo una modificación de la fachada como pudiera ser la instalación de un aparato de aire acondicionado o el cerramiento de un balcón, se deberá en cualquier caso pedir autorización a la junta de propietarios.
Aunque alguien lo hubiera previamente llevado a cabo sin permiso, el hecho no exime de la responsabilidad de cada propietario.
Igualmente, pueden cuestionarse estas acciones por razones tanto de seguridad o estructura como de estética o mantenimiento.
Tambíen es necesario revisar las ordenanzas municipales para ver si es posible su actuación.